¿Cómo dejar el cigarrillo de forma natural?
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¿Cómo dejar el cigarrillo de forma natural?

Los cigarrillos y otras formas de tabaco son adictivas. Y como toda adicción, para que se mantenga influye la dependencia de la vía de acceso, la forma de administración, el tipo y el grado de adicción. Es decir, dentro de los fumadores con mayor sintomatología de adicción son quienes consumen cigarrillos, pues al inhalar el humo absorben tres veces más nicotina que los que fuman pipa y puros. 

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Nueva ley podría penalizar a los padres de menores intoxicados por alcohol

El  pasado 5 de junio se publicaba en EL PAÍS una noticia  sobre la propuesta de ley que pretende multar a los padres que no impidan que sus hijos se emborrachen y que acudan reiteradamente a urgencias intoxicados o en coma etílico. Pretenden penalizar la falta de diligencia en la tutela que los padres demuestran. 

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¿Cuáles son las causas de los trastornos de nuestros hijos adolescentes?

“Tengo miedo a que mi hijo sea adolescente”, “¿Con quién se relacionará?”, “ Me da temor que pueda caer en las drogas”. Frases como estas son sentidas, silenciadas, pronunciadas y escuchadas por amigos, y suelen ser dichas como motivo de consulta de padres con angustia anticipatoria sobre el carácter o comportamiento social de sus hijos adolescentes.

En otras ocasiones, cuando los hijos llegan a la adolescencia y se encuentran con problemas con su conducta en la escuela o la casa, drogas, agresividad o abandono escolar, los padres suelen buscar la terapia para enfrentar los conflictos. Solicitan ayuda ante varias manifestaciones emocionales que ven reflejadas en sus hijos: desde el enfado, la preocupación hasta el miedo. Hay ocasiones en que suelen sentir culpa como expresión de su angustia. E inclusive pueden ocultar información. De hecho, la culpa como modo de queja se convierte en una especie de postura que favorece la parálisis familiar retorciéndose en la excusa del propio lamento sufridor.

Las conductas de nuestros hijos es una responsabilidad compartida

En los jóvenes y adolescentes muchas veces nos encontramos ante la callada voz de los obstáculos. Frases como “mi madre tiene miedo” o “mis padres tienen la culpa” son algunos de los entresijos que nuestros hijos se enfrentan realizando sus conductas poco sanas. 

Si nos cuestionamos en dónde están las raíces del problema, nos damos cuenta que se trata de una responsabilidad compartida: por un lado la de los valores que transmitimos y, por otro, la responsabilidad de nuestros hijos de leer la realidad de muchos modos diferentes a nuestras buenas intenciones.

Muchas veces hemos dicho o escuchado las frases hechas como: “no nacemos con un manual de padres debajo del brazo” o que “lo hacemos lo mejor posible”. Parafraseando a Elsa Punset que ha dicho algo como en entrevista concedida en la promoción de su libro Brújula para navegantes emocionales (2008) : 

“Lo ideal sería que cuando eres pequeño tus padres y tus maestros supieran lo suficiente sobre las emociones como para ayudarte a navegar por ellas. Ha habido un gran fallo de la sociedad: hemos dejado a los padres muy desamparados, les obligamos a sacarse titulitos para todo menos para tener hijos y para entender cómo funcionan emocionalmente”. 

Existen múltiples patrones familiares poco sanos

En la observación clínica no nos encontramos con lo ideal, es inevitable encontrarnos con variados perfiles de familias que se repiten acompañando a sus hijos que sufren por algún trastorno emocional o que se drogan. 

He aquí, desde la observación una clasificación popular, de uno de esos patrones familiares poco sanos que NO favorecen cuando estamos educando a otros.

Es importante clarificar que cuando nos referimos a estilos nocivos se trata de lo que destaca unipolarmente (es decir, se acentúa o sobreabunda) como la forma de relación entre los padres con sus hijos.

Frases que pueden producir patrones familiares poco sanos

He aquí la gran diferencia entre: “quiero lo mejor para mis hijos” y “quiero que mi hijo sea el mejor”: 

 “Be the best” (Sé el mejor) 

Este estilo educativo tiene varios matices, aunque se refiere básicamente a aquellos padres que planean a sus hijos y a su futuro desde sus propias expectativas “que sean los mejores”.  Es un posicionamiento egoísta, limitado sobre las necesidades de sus hijos, quienes muchas veces les someten a una sobrecarga en estudios, idiomas, refuerzos. 

Suelen tener poca comunicación con ellos, poco tiempo para interesarse por sus gustos, intereses, sentimientos; así como por compartir el tiempo libre de un modo distendido. Son entornos familiares de alta exigencia y autoritarismo donde se menosprecia la falta de competencia específica. Se promueve la represión de debilidades, discapacidades o limitaciones; incluso, y esto es lo más nocivo de todo, los hijos pueden llegar a leer y/o interpretar que para ganar el amor de sus padres y nublados por la exigencia fría, han de conseguir ser como sus padres desean. 

Esto puede suponer una carrera de fondo estresante, tensa y de insatisfacción crónica a largo plazo… Ya que el amor no tiene nada que ver con ser el mejor (nunca fue así), no estamos necesitados de ser los mejores; sin embargo y en cambio, estamos necesitados de ser amados sin condición, sencillamente por quienes somos. Este estilo, muy presente en nuestras consultas acaba desvirtuando el propósito del afecto natural, necesario mientras se gesta la afectividad humana.

En definitiva, en próximas reflexiones sobre el sufrimiento humano más allá de sus síntomas, continuaremos compartiendo información para que surja el diálogo. Hablaremos más de los patrones que se hacen clásicos sobre el mantenimiento de un sistema familiar enfermo: “Sé el mejor. No se te ocurra equivocarte, no hables, no sientas, no confíes, no pierdas el control y no busques ayuda fuera”.

El alcohol, la droga más perjudicial existente en nuestra sociedad

Cuando se contempla el daño tanto al individuo como a terceros, el alcohol resultar ser la droga más perjudicial existente en nuestra sociedad. 

En general se admite que alrededor del 10% de la población padece algún tipo de trastorno relacionado con el alcohol. La prevalencia a lo largo de la vida del síndrome de dependencia alcohólica es superior al 4%.

Estamos en un mundo globalizado y el alcohol no es una excepción. A nivel europeo existe una clara tendencia a la unificación de los patrones de consumo alcohólico. De hecho, el consumo de alcohol en los españoles ha marcado un incremento de cerveza (y una disminución de vino). Con esto vemos que en la población española existe un incremento de los consumos masivos cortos en el tiempo, como en el caso del “botellón”.

Los consumos de fin de semana están asociados a una mayor frecuencia de la patología conductual en intoxicaciones y policonsumo. Sin olvidar que también ha aumentado la incidencia de accidentes y la violencia doméstica relacionados con el alcohol. Sin embargo, sólo una de cada cuatro personas que presentan dependencia alcohólica solicita ayuda.

No sólo cuando hay dependencia alcohólica, también cuando ha habido algunos consumos de riesgo pueden precipitar o bien agravar múltiples trastornos psiquiátricos o dificultar cualquier tratamiento que interacciona con el alcohol.

 

¿Qué es la agorafobia?

Un agorafóbico es alguien que tiene miedo a alejarse de casa, a estar solo o lejos de conseguir ayuda y a los lugares públicos llenos de gente tales como calles, tiendas, colas, autobuses o metro.

La mayoría de los agorafóbicos temen también que perderán el control sobre sus propias reacciones, y que su miedo quedará completamente fuera de su control y les llevará a un ataque de pánico o algo peor.

Debido a este temor, tienden a evitar los lugares que puedan provocarlo. Esta evitación tiende a convertirse en un hábito. A menudo se sienten mejor con alguien a quien conocen bien, por lo que se llegan a tener que depender de alguien para salir de casa. Cuando una persona evita salir sola de casa o evita muchos lugares diferentes a causa de este temor, se dice que padece una agorafobia.

La agorafobia es un problema bastante frecuente. Entre 2-3 de cada 100 personas padecen de agorafobia, y más de dos tercios de los agorafóbicos son mujeres.

Consejos para reducir el consumo de alcohol con éxito

En la actualidad se están llevando a cabo estudios con un medicamento que ayudaría a controlar mejor y reducir el consumo de alcohol. Es de prever que en pocos meses lo tengamos ya en las farmacias.

Algunas estrategias nos pueden ayudar a tener menos problemas relacionados con el alcohol:

  1. Anotar cada vez que tomamos una copa.
  2. No beber cada día, decidiendo previamente los días que va a beber y qué cantidad máxima va a tomar. Es importante cumplir los días que ha decidido no tomar ninguna copa.
  3. Intentar evitar el consumo de alcohol con el estómago vacío. Si hay comida, la absorción de alcohol es más lenta.
  4. Procure beber lentamente. Si tiene sed, beba previamente bebida sin alcohol y posteriormente beba a pequeños sorbos.
  5. Planifique aquellas situaciones en las que suele consumir más alcohol. Si es durante comidas de trabajo es una buena idea tomar dos vasos de agua antes de empezar con vino. Si bebe en casa, procure no tener alcohol en la misma.
  6. Realice actividades sanas tales como el deporte.
  7. Manténgase firme en las situaciones que previamente ha decidido no beber.

Cuando se contempla el daño tanto al individuo como a terceros, el alcohol resultar ser la droga más perjudicial existente en nuestra sociedad. Por ello no ha de sorprendernos que el alcohol es la droga más perjudicial que existe en nuestra sociedad

Mide el grado de dependencia al tabaco con este cuestionario

Existe una prevalencia alta en el consumo de tabaco en la población española. El casi 30 por ciento de la población fuma a diario, cumpliendo con los criterios de lo que se conoce como dependencia: 

  • tolerancia, 
  • abstinencia, 
  • deseos infructuosos de abandonar el consumo 
  • y potenciales o reales graves consecuencias asociadas al consumo.

El tabaquismo se considera la principal causa prevenible de morbimortalidad y se conoce que un alto porcentaje de fumadores desean dejar de fumar ( 70%) y un alto porcentaje lo intenta cada año ( 30% ) pero, entre los que lo intentan sin ayuda solamente lo consiguen unos pocos ( 3-5 % ).

En el caso de fumadores con trastornos psiquiátricos, la situación es aún más grave. La prevalencia es entre 2 y 4 veces mayor que en población general. Además que la gravedad de la dependencia y abstinencia es mayor, sin olvidar que el pronóstico es peor sin ayuda.

El cuestionario Fagerstom para la dependencia a la nicotina

Para medir el grado de dependencia se utiliza de forma más frecuente el Fagerstom Test for Nicotine Dependence. Una puntuación por debajo de los 3 puntos reflejaría baja o ausencia de dependencia; mientras que superior a los 6 puntos sugiriría una alta dependencia.

Se ha propuesto otros marcadores de dependencia pero aún no han demostrado una utilidad significativa.

TEST DE FAGERSTRÖM

1.- ¿Cuánto tarda después de despertarse en fumar el primer cigarrillo?

–  5 minutos o menos (3)

–  6-30 minutos (2)

–  31-60 minutos (1)

–  Más de 60 minutos (0)

2.- ¿Encuentra difícil abstenerse de fumar en sitios donde está prohibido, tales como iglesias, bibliotecas, cines, etc.?

– sí (1)

– no (0)

3.- ¿A qué cigarrillo odiaría más renunciar?

-Al  primero de la mañana (1)

– A cualquier otro (0)

4.- ¿Cuántos cigarrillos fuma al día?

-10 o menos (0)

– Entre 11 y 20 (1)

– Entre  21 y 30 (2)

– Más de 30 (3)

5.- ¿Fuma más frecuentemente durante les primeras horas después de despertarse  que durante el resto del día?

– sí (1)

– no (0)

6.- ¿Fuma cuando está tan enfermo que pasa en la cama la mayor parte del día?

– sí (1)

– no (0)

Lo más importante es ofrecerle al futuro exfumador todas las herramientas que le permitan dejar de fumar con el menor malestar posible. De modo que pueda enriquecer su motivación como punto clave en este proceso y, por ende, liberarse del tabaco.

Trastornos asociados al consumo de alcohol

En general se admite que en la población general hay un 10% que padece algún problema relacionado con el alcohol. La Organización Mundial de la Salud (OMS), sitúa al alcohol como la segunda causa de vida con discapacidad, con un 9,5 %  del total sólo detrás de la hipertensión.

Los patrones de consumo a nivel europeo se han ido generalizando con tendencia a la unificación. En España, se ha modificado paulatinamente tanto en el tipo de bebida (principalmente de la cerveza), como en la forma de beber. De hecho se ha pronunciado la tendencia de los consumos masivos en periodos cortos o los fines de semana.

Sólo 1 de 4 personas con dependencia alcohólica solicitan tratamiento a lo largo de su vida

El consumo alcohólico de riesgo se define mediante dos factores. Por un lado, el cuantitativo, que incluye más de 28 Unidades de Bebida Estándar -UBEs- semanales en varones y más de 17 UBEs semanales en mujeres. Por otro lado, el cualitativo, que implica el consumo de riesgo cualquier ingesta realizada en circunstancias peligrosas o en personas que se hallen en circunstancias de mayor susceptibilidad frente al alcohol (como es el caso de los menores y las gestantes). En este último grupo se incluyen un número importante de pacientes psiquiátricos; ya sea por la capacidad del alcohol de agravar la patología existente, o por las interacciones del alcohol con los fármacos utilizados en el tratamiento de dichas patologías. 

En este tipo de circunstancias, no suele ser fácil distinguir cuando se pasa del consumo de riesgo al consumo perjudicial, puesto que la presencia de daño atribuible al alcohol no es fácil de objetivar.

¿Qué es el LSD?

Dentro del grupo de los alucinógenos, el LSD es una de las sustancias químicas más potentes que alteran el estado de ánimo. Se fabrica a partir del ácido lisérgico, que se encuentra en el cornezuelo (un hongo que crece en el centeno y otros granos). Se vende en tabletas, cápsulas y ocasionalmente en forma líquida, por lo que generalmente se toma por vía oral.

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¿Qué es el policonsumo y cómo se diagnostica?

El policonsumo es el perfil más común del consumidor de drogas. Se puede llegar a diagnosticar tras una entrevista personalizada con profesionales de experiencias en el campo. Sin embargo, si se desea tener una idea más o menos cierta, hemos creado un test adaptado para brindar una aproximación inicial. 

Test de policonsumo

Cada respuesta afirmativa puntúa como 1. Al pie se indican los puntajes y las recomendaciones correspondientes.

  1. ¿Ha empleado más drogas que las recetadas por su médico?
  2. ¿Consumes más de una droga al mismo tiempo?
  3. ¿Eres capaz de dejar de consumir una droga cuando quieras?
  4. ¿Has tenido lapsus en la memoria debido al consumo de drogas?
  5. ¿Te has sentido mal o culpable debido al uso de drogas?
  6. Las personas cercanas a ti ¿se han quejado de tu relación con las drogas?
  7. Has descuidado la relación con familiares y/o amigos por consumir drogas?
  8. ¿Te has visto implicado en actividades ilegales para conseguir droga?
  9. ¿Alguna vez has sentido malestar por dejar de consumir?
  10. ¿Alguna vez has tenido problemas médicos derivados del consumo (pérdida de memoria, hepatitis, convulsiones, sangrado)?

Una puntuación entre 1-2 indican un riesgo bajo, se recomienda seguimiento y reevaluación. Entre 3-5 el riesgo es moderado. Sería recomendable una valoración profesional. Con una puntuación de 6-8 el riesgo es alto, se recomienda asesoramiento profesional inmediato.

Las instalaciones
Clínica Galatea