Perfil psicológico adictivo.
Lunes, 30 de Mayo de 2011 por Dr. Sambola
El perfil psicológico adictivo incluye características emocionales, estructuras de pensamiento y conductas destructiva de carácter obsesivo y compulsivo, con las que se intenta evadir el dolor emocional a través de la negación y el control. Se suele creer que la adicción se refiere sólo a las drogas y al alcohol. Sin embargo muchas otras conductas pueden transformarse en destructivas, controlando la vida de las personas, empobreciendo su rendimiento y alterando su calidad de vida.
Todas las adicciones, aunque parezcan distintas a primera vista tienen entre sí mas puntos en común que diferencias. Es todo una sola enfermedad. El denominador común es el malestar interior, el desasosiego que hace a las personas dependientes enfrentarse a las cosas con una actitud de enojo y rabia permanente.
Las personas que viven atrapadas en una compleja red de pensamientos y emociones, y creen hallar en la adicción un alivio para el aislamiento y la soledad emocional, una posibilidad de evadir por un lapso de tiempo ciertos sentimientos y dolores muy profundos. Buscan en conductas o sustancias la ilusión de control sobre aquellas situaciones de su vida que se viven como ingobernables.
El perfil psicológico de una persona con conductas adictivas se sustenta en un conjunto de creencias que pueden incluir:
- La intolerancia a la frustración. Dificultad para la aceptación de límites.
- La búsqueda constante de aprobación. Sensación de impotencia, baja autoestima.
- Necesidad de gratificación inmediata.
- Anestesia emocional y temor a la intimidad.
- Pensar extremista: “Es blanco, o es negro”.
- Aislamiento. Adicción secreta. “Nadie puede entender lo que me pasa” “Esto sólo me sucede a mí”.
En adicciones no hay blanco o negro. Podemos encontrar una o varias de estas características en pacientes con dependencias, incluso estas pueden combinarse en diferentes grados. En definitiva, el problema de la adicción se trata de una línea continua que va desde la “normalidad”, hasta las adicciones altamente destructivas, entre medio de estos extremos se encuentran una gran cantidad de matices que definen a cada paciente y a cada abordaje terapéutico.
Vivimos en realidad en “una cultura adictiva”, que critica y señala lo mismo que provoca.” (Washton y Boundy *).
Siempre me pregunto qué es lo que piensa cuando consume… por qué está todo el día enrabiado e inconsciente de todo el daño que provoca a su alrededor… Gracias Dr Sambola por este post. Me ha ayudado a entender un poco mas esta enfermedad…
Mi hijo es un chico sensible. Es buen chaval, pero creo que fuma porros… nosotros hablamos de todo, en general, y el dice que esto es algo que hace aveces y que no me preocupe. Es un chico un poco retraido, pero no ha cambiado de amigos. Son los de toda la vida. Yo los conozco. Tambien son buenos chavales. Tengo miedo, porque desde que murio su madre, lo veo más aislado y eso que dice Ud. del “aisalmiento” y la “autoestima”. No quiero sobreprotegerlo, pero tampoco se hasta dónde tengo que meterme. Mi hermano se murió de una sobredosis y hasta que paso esto, nunca supimos que consumia… no quiero que me pase lo mismo con mi hijo. ¿Cómo podría saber si alguien tiene o no una adicción? Gracias por este blog.
Alberto,
Es natural que tengas estos sentimientos. La pérdida de nuestros seres queridos puede desestabilizarnos y remover antiguos temores y sentimientos no resueltos. Los hijos perciben nuestro estado emocional. Cuando no estamos bien, no podemos pensar con claridad, no podemos ayudarles y lo peor de todo es que todas nuestras inseguridades y temores repercuten negativamente en su desarrollo. Te propongo que busques alguien neutral con quien hablar de ti mismo. Resolver tus angustias, hará que puedas enfrentar mejor la situación con tu hijo.
De momento, veamos si esto responde tu pregunta: Hay cuatro elementos básicos que ponen en claro la diferencia entre una adicción y un hábito:
Para empezar debe existir una compulsión hacia el objeto de adicción. La persona no puede abandonar la conducta a pesar de las consecuencias destructivas que tiene en su vida, que es la segunda característica esencial. Si bien las conductas adictivas parecen producir placer o alivio en el momento, van generando de forma acumulativa una cantidad de consecuencias negativas que se hacen presentes tanto en los vínculos personales, como en el ámbito escolar/laboral, en la economía, en su salud psíquica y física y en su conducta social en general.
El tercer elemento que caracteriza la personalidad adictiva, es el control. La persona intenta controlar su adicción, cuando en realidad es controlado por ella. Pasan por algunos períodos de abstinencia que les permiten imaginar o creer que se han liberado de la adicción, para luego recaer nuevamente en ella.
De forma paralela, la negación, que es el cuarto elemento constitutivo, hace que la persona sienta que tiene todo bajo control y que puede dejar su conducta adictiva cuando lo desee. Este mecanismo defensivo intenta además mantener a raya la depresión subyacente a toda adicción, así como el dolor y la angustia asociados. Pero fundamentalmente la persona niega su adicción y sus consecuencias destructivas, impidiendo de esta manera que nada ni nadie se convierta en obstáculo para seguir “consumiendo”.
Espero haberte ayudado.
Un saludo.
Estoy tan cansada de mi hermana. Ella esta en tratamiento ahora, y no se si son recaidas o que, pero yo no entiendo porque esta siempre furiosa y contestando mal… ella dice que no consume. Y yo entiendo que ella sufre y eso, pero es que no se como tratarla, porque si la ignoro, es como si no me importara. Que no, porque es mi hermana y quiero apoyarla, pero cuando se raya es un desastre, porque son peleas constantes con mi madre. Por suerte conmigo no se mete tanto, pero son unas discusiones bestiales… llega un punto en el que comprender que esta pasando por un calvario ya no es suficiente. Buen blog.
FRANCISCA, te contesto desde mi experiencia, porque yo recuerdo pasar por ahi. Hace casi dos años que estoy abstinente de todo lo que me metia… Nunca tenia ganas de hablar con nadie, y cada vez que alguien me hablaba YO sentía que me estaba reprochando o controlando. Yo decia para mi (y aveces tambien lo gritaba) que no queria que me juzguen y me dejaran hacer mi vida. En ese entonces, no me daba cuenta que en realidad era yo mismo el que me juzgaba y cualquier cosa me servia para machacarme mas y mas pensando que los demas solo querian controlarme, cuando en realidad lo que intentaban era ayudarme. La mente te juega malas pasadas cuando eres adicto.
Francisca, aquí van algunas recomendaciones para lidiar con el enojo y las discusiones, espero que te ayuden:
Intenta escuchar a las personas cuando expresan su enojo. Escucha sin interrupción. Es importante permanecer lo más calmado posible y evitar apoyar a una de las partes (si es que hay dos o más). Intenta entender lo que cada persona está diciendo. Haz tus sus comentarios solo después de pensar detenidamente, haz una pausa si lo necesitas. También puede ser útil repetir lo que cada persona dijo desde su propio punto de vista.
Intenta que las personas involucradas piensen en diferentes formas de solucionar el problema, sin buscar culpas. Se trata de resolver el conflicto, no de avivar el fuego buscando culpables.
A veces simplemente es mejor dejar que la persona se calme e intentar nuevamente cuando los ánimos se han enfriado.