Los padres frente al fantasma de los consumos.
Domingo, 26 de Junio de 2011 por Dr. Sambola
Muchos padres sienten que el problema de drogas nunca se les presentará, incluso si han habido casos cercanos en la familia, es muy común escuchar: “esto no le ocurrirá a mis hijos”. “Mis hijos no son así”. Las familias consideran que son lo suficientemente sanas y que eso las mantendrá a salvo del problema de las drogas, y el error consiste precisamente en que este exceso de confianza desconecta de las señales de alerta. El consumo problemático de drogas inicia – generalmente con el tabaco y el alcohol – a edades tempranas y las familias no lo perciben como tal.
Hay dos situaciones generales con las que uno se encuentra: una es la de padres muy controladores, y la otra, en el extremo opuesto, la de padres extremadamente permisivos que actúan más como colegas que como referentes adultos. Entre medio de estos dos extremos hay una gran variedad de casos que combinan características de los dos mencionados en diferentes grados.
Muchos padres, en su afán de proteger se consumen en actividades de supervisión. Viven inmersos en una actitud detactivesca que a lo único que los conduce es a mayor rebelión por parte de los adolescentes. No se trata de supervisar cada minuto de la vida de los hijos, ni de establecer normas rígidas. Las normas deben ser claras, al igual que la política de “0 drogas en estas casa” pero siempre debe intentarse el dialogo y el acuerdo. No es conveniente prohibir por prohibir, ni castigar por castigar.
Lo contrario tampoco es sano; descuidar o no considerar necesario preguntar o estar informados transmite desinterés, y es prácticamente una invitación a llamadas de atención, que bien pueden ser el inicio de consumos problemáticos. Es muy importante que los roles estén claros y diferenciados. Tener una buena relación padre-hijo no significa ser colegas. Los adolescentes no necesitan más colegas o amigos, necesitan una figura paterna/materna que les acompañe desde adulta y responsable.
Las familias que tienen estas características, responderán de la misma manera frente a el inicio de los consumos. Las respuestas equivocadas a menudo conducen al mantenimiento de los consumos y en el peor de los casos a su cronificación.
Los adolescentes de hoy en dia no conocen los limites, y ademas son cada vez mas influenciables. Yo no soy una policia, pero creo que si no los vigilamos pueden caer a la influencias de otros. Asi es como se empieza. Porque podran decir lo que quieran, pero alguien siempre te da a probar.
Bueno, como si tu nu hubieras probado un porro en tu vida! Acaso tampoco te emborrachaste nunca. Las unicas personas con autoridad para decir esas cosas son los que no han probado nada en su vida.
Si bueno, no es lo mismo probar con 15 que con 20! Ademas creo que ahora las cosas estan mas al alcance de la mano. Si empiezan a fumar y a beber a lo 13 a los 15 edtan probado el extasis y luego que sigue?
Los riesgos son los mismos antes que ahora. Yo empece hace 35 años. Empece fumando. Y, creeme siempre hay cosas que probar, y siempre puedes conseguir material si lo buscas. No solo se trata de oportunidad. Es mas bien cuan amueblada tienes la cabeza, porque por la epoca en que yo empece, la misma oportunidad se le presento a muchos de mis colegas y ellos no cayeron en la trampa
Las mentes jovenes son vulnerables. Hay que evitar los consumos, pero si les enseñas que son cosas prohibidas si que entiendad los motivos lo unico que haces es generarles mas curiosidad.
Mas curiosidad les generas si les hablas de drogas que ellos ni conocian.
A ver? Alguno de vosotros le ha dicho a sus hijos de los botellones que os pegabais en la uni?
No es una cosa facil hablar de estos temas con los hijos. Para que esta la escuela? Deberían hacer progrmas de educación sobre drogas en el colegio. De esta forma habría mas información.
Bueno no se si alguno tenéis mi problema pero mi niño,para mi siempre sera mi niño pero tiene 19años .Yo soy su amiga pero ante todo soy madre. La angustia que me invade no puedo describirla,
en este comentario pero estoy completamente de acuerdo con Elia.
Los adolescentes de hoy no conocen los limites, y son cada vez más influenciables. Una madre angustiada.